¡Toma nota de tus consejos!

¡Toma nota de tus consejos!

Esta semana os proponemos salir de vuestra zona de confort y probar de hacer algo nuevo a la hora de dar los consejos durante vuestra jornada laboral.

En la farmacia no tenemos tiempo para tomar muchas notas. Años atrás, teníamos que hacer alguna diligencia, para justificar la dispensación adecuada al paciente e incluso, en ocasiones, escribíamos la posología en las cajas. Hoy en día, no es algo habitual esta práctica.

Desde Coach Farmacia os animamos todas las semanas a dar consejos desde el mostrador a vuestros clientes/pacientes en cada dispensación. Tenéis que recordar que es una fantástica oportunidad para ayudar mediante nuestros consejos, con el objetivo de contrarrestar o prevenir efectos adversos, interacciones o asegurarnos de el buen uso a través de la posología.

Son muchos los consejos que damos desde el mostrador y que nos dejan una mala sensación de frustración, por ejemplo. Y pensamos: “Le he explicado todo, intentado ayudar, pero no me ha hecho ni caso”. ¿Por qué ocurre esto? A veces, el cliente es desconfiado. Cuando le das el consejo y le explicas todo con el más mínimo detalle te dice que le quieres vender algo, poniendo en duda tu profesionalidad. En otras ocasiones, se muestra receptivo ante tu consejo, pero te comenta que lo debe consultar con su médico o bien que se lo tiene que pensar.

Esta semana, os proponemos escribir los consejos en papel. Y una de las mejores formas de hacerlo es en una hoja con la imagen corporativa de vuestra farmacia impreso, tipo formato receta, para trabajar con más profesionalidad.

¿Qué conseguimos al escribir un consejo?

  1. Desaparece la presión por ambas partes, es decir, tu no sentirás presión al vender el producto y el cliente lo percibirá como un consejo profesional, sin presión de que tenga que comprarlo.
  2. Ganas profesionalidad.
  3. El cliente que quiera consultarlo con su médico o que se lo quiera pensar en casa, recordará tus palabras, el nombre y la posología. Le da confianza solo por llevarlo escrito.
  4. Desaparece la sensación de frustración al dar consejos.
  5. Ahorras tiempo en el consejo: al mismo tiempo que lo escribes, le lanzas el consejo.
  6. Al escribir el consejo, le das la muestra de un producto que quieres que pruebe. Le creas la necesidad, sin presión de comprarlo.

Eso sí, cuando vayas a escribir no te extiendas. El cliente solo necesita saber el nombre y la posología de tu consejo. Evita escribir el precio, no es necesario. Lo importante es el nombre y cómo debe de tomarlo.

Pruébalo durante esta semana y pregúntale previamente si desea tu consejo. Luego: ¿quiere que se lo escriba?

¡No dejes de probar algo nuevo en tu rutina! Recuerda que cada día, puedes mejorar en algún aspecto laboral. 

 

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