Lo que sabes ya vale. El problema es el hueco entre lo que sabes y lo que llegas a decir en el mostrador.
Los cuatro pasos de la conversación de mostrador, trabajados uno a uno.
El paciente con prisa, el que solo pregunta el precio, el que dice que ya tiene de todo y el que dice que no.
Se trabaja con casos reales del propio equipo, no con ejemplos de manual.